Cada persona es única y cada una tiene su propio proceso. A veces deseamos ser como la persona que tenemos enfrente o la que vemos en una película pero si se cumpliera ese deseo entonces pasaríamos a tener sus problemas.

De la misma manera que existen personas que llevan una vida destructiva, por ejemplo ahogándose en el alcohol, también las hay felices que llevan una vida armoniosa.

Esas personas felices aprecian lo que les rodea y los pequeño placeres.

Se puede apreciar el descanso, la comida, la serenidad, la belleza de la naturaleza o de la ciudad. Son personas que les gusta crear y creer. Personas focalizadas en desarrollar tanto proyectos personales como de relaciones.

Obviamente esas personas han tenido fracasos, disgustos, momentos difíciles pero eliminan los obstáculos, se crecen y aprenden de todo lo acontecido.

¿Cómo podemos alcanzar ese estado de bienestar?

Reprogramando el cerebro emocional. Una medicina sin los caros y largos procesos de los psicoanálisis y sin pastillas.

Tenemos un cerebro emocional que es el que rige el bienestar emocional y psicológico al igual que rige el funcionamiento del corazón, la tensión arterial, las hormonas, el sistema digestivo y el inmunitario. Una disfunción en este cerebro emocional tiene como consecuencia un desorden emocional. Muchas de las disfunciones tienen el origen en el pasado. Las experiencias del pasado se graban en este cerebro y controlan nuestra percepción y comportamiento. Reprogramar este cerebro para que se adapte al presente en vez de reaccionar según las memorias de los acontecimientos pasados es una de las principales tareas para lograr el bienestar.

Técnicas como la alimentación, la comunicación asertiva, la acupuntura, la descodificación biológica o la técnica TIC, etc… pueden ayudarnos a conseguir este objetivo.

Cuando aprendes a conocerte a ti mismo, a descubrir qué episodios del pasado están influyendo en tu presente y a saber por qué te sientes como te sientes, habrás dado un gran paso para poder regular y gestionar las emociones. Y con ello mejorar tu bienestar emocional, tu salud y tu calidad de vida.

Un pequeño ejercicio para reprogramar el cerebro emocional:

Hacer un dibujo que refleje un episodio del pasado, en la parte de atrás del folio escribir el suceso. Romperlo y tirarlo. Hacer otro dibujo que refleje como te hubiera gustado que hubiese sucedido el suceso, en la parte de atrás del folio escribir el suceso. Mientras estás haciendo el ejercicio ponte música bilateral, siempre con auriculares . Puedes comprarla o encontrarla en YouTube. Este folio colgarlo en una de las paredes de la casa o habitación y visualizarlo durante un mes sintiendo esa vibración.